En esta primera parte de una serie de dos artículos descubrirás cómo se puede emplear un poco de flash para crear efectos creativos con exposiciones lentas y rápidas.
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En un mundo perfecto nos basaríamos en la luz natural para iluminar perfectamente sujetos en cualquier situación. Pero la realidad es que el sol ilumina a los sujetos de un modo poco adecuado o deficiente. En estas situaciones ¿se supone que debes rendirte y guardar la cámara? ¡No! Tienes que intentar rectificar la situación (y una de las herramientas más eficaces de que dispones es esa pequeña ventana blanca en la parte superior de tu cámara).
Un disparo de flash electrónico te permite continuar disparando con poca luz y ayudarte a corregir situaciones lumínicas problemáticas. También es capaz de capturar sujetos móviles cuando sería imposible hacerlo únicamente con la luz natural. Si se combina con la luz de ambiente se convierte en una poderosa herramienta artística. Tanto si usas un flash integrado como si es uno externo con mayor potencia, los modos de flash de tu cámara te ayudarán a aprovechar todas sus ventajas.
Automático
Cuando activas el modo de flash automático, la cámara disparará el flash cuando las condiciones de luz así lo requieran para una exposición correcta. Esto es muy limitado ya que la decisión de disparar depende de la luz de toda la escena y no de si tu sujeto recibe una iluminación adecuada.
Sincronización de cortina delantera
También conocido como sincronización diurna o flash de relleno, con este modo podrás hacer que el flash se dispare en un momento determinado para aumentar la luz principal. También sirve para iluminar sujetos con una iluminación pobre como interiores de edificios, aunque comúnmente se usa más para retratos ya que rellena las sombras provocadas por una luz trasera, lateral o superior demasiado fuerte. Consigue un aspecto más suavizado y equilibrado y es una gran forma de añadir iluminaciones atractivas en los ojos del sujeto. En manos de un fotógrafo hábil, la sincronización diurna supone también una herramienta creativa para realzar o aislar elementos clave de la composición.
El flash electrónico proporciona una luz con casi el mismo tono y espectro visible que la luz del sol a mediodía. Ésta es la razón por la que sea también conocido como “luz diurna artificial”. A una temperatura de 5.500 grados Kelvin proyecta un color azulado, con lo que puede servir para eliminar la tendencia al naranja causada por la luz de tungsteno.
El flash de relleno cuenta con otra ventaja principal. Como la duración de un típico disparo de flash es de tan solo 1/10.000 de segundo, es posible utilizarlo para congelar a cualquier sujeto en movimiento (gotas de agua, gimnastas en medio de un salto, pájaros aleteando y lo que se te ocurra).Con la configuración correcta podrías congelar hasta balas disparadas. Todas estas cualidades convierten a la sincronización diurna en una herramienta perfecta para los fotógrafos deportivos, de prensa, vida salvaje y de otros tipos de acción.
Ten cuidado si la escena contiene varios sujetos a diferentes distancias. La intensidad de la luz decae en la distancia, de manera que los sujetos más cercanos recibirán más luz que los que estén lejos. Para ser exactos, la relación entre intensidad de luz y distancia se basa en una ley cuadrada inversa. Con lo que si doblas la distancia entre el flash y el sujeto, reducirás la cantidad de flash que llega al sujeto a una cuarta parte.
Sincronización lenta
El modo de sincronización lenta dispara el flash al comienzo de la exposición y mantiene el obturador abierto más tiempo de lo normal para equilibrar la exposición con la luz ambiente. Los efectos producidos por la sincronización lenta pueden ser muy llamativos cuando hay mucha diferencia entre la temperatura de color de la iluminación del fondo y el flash. Si, por ejemplo, disparas un flash a un sujeto situado frente a una puesta de sol rojiza, puedes conseguir un color azulado frío. Otra ventaja de capturar detalles del fondo más allá del alcance del flash, es que se suaviza la aparente intensidad del mismo.
Si utilizas un trípode y tu sujeto permanece inmóvil durante la exposición, la sincronización lenta puede producir retratos de gente en exteriores bien equilibrados, con poca luz o por la noche. Si usas la sincronización diurna en este tipo de fotos, el sujeto aparecerá pero el fondo quedará en negro. El flash de sincronización lenta puede ayudarte a crear retratos de vida nocturna impactantes, ya que te permite fotografiar criaturas nocturnas en su entorno natural. Y como el flash se refleja en los ojos del animal crea un brillo luminoso.
Sincronización de cortina trasera
Este modo, al igual que la sincronización lenta, produce una velocidad de obturación mayor de lo normal para desenfocar sujetos móviles o captar detalles del fondo. La mayor diferencia es que el disparo del flash se produce justo antes de que el obturador posterior se cierre y no cuando se abre la cortina delantera. Puedes utilizar la sincronización lenta para capturar sujetos en movimiento, pero el modo de cortina trasera es más indicado para disparos de acción, ya que la estela del movimiento queda reflejada detrás del sujeto y no al frente (lo cual tiene un aspecto bastante peculiar).
Activa este modo cuando quieras capturar la estela luminosa tras vehículos en movimiento o añadir efectos de desenfoque de movimiento dinámico a sujetos deportivos o de vida salvaje.
Con los bailarines se pueden conseguir efectos de desenfoque de movimiento cautivadores. Activa este modo y sitúa la cámara sobre un trípode, selecciona prioridad de obturación y una obturación manual lenta. Como regla general, recuerda no seleccionar velocidades de obturación más rápidas que la máxima velocidad de sincronización de tu cámara.
Reducción de ojos rojos
Este modo se suele ofrecer junto con el automático, el de cortina delantera y el de sincronización lenta. Puede ser muy eficaz en distancias cortas, pero avisa a tus sujetos de que recibirán el impacto de unos destellos durante un segundo antes del flash principal.
Más potencia para ti
Saber cuándo utilizar los diferentes flashes de tu cámara te aportará más flexibilidad, pero si solo utilizas el flash integrado de la cámara sufrirás muchas limitaciones. Si te tomas en serio aumentar la potencia y versatilidad de tu sistema, deberás adquirir un flash externo adaptable a la cámara y alimentado con baterías. ¿Qué es lo que obtendrás a cambio? Para empezar, un mayor alcance (hasta 30 metros, y si necesitas más deberás optar por un “hammerhead”, un tipo de flash que se coloca al lado de la cámara). Muchos flashes externos también disponen de cabezales inclinables y rotatorios para que puedas dirigirlos hacia paredes, techos y reflectores y así obtener resultados más suavizados. Los modelos más profesionales tienen cabezales motorizados de zoom que alteran automáticamente el área de acción del flash para adaptarse a la distancia focal del objetivo.
Con objetivos más largos la salida del flash se concentra en un haz estrecho para lograr un alcance mayor, mientras que con distancias focales menores la luz es lanzada a una menor distancia pero con una cobertura de mayoranchura.
La mayoría de los cabezales de flash cubren una distancia focal que va de los 24 a los 105 mm. Esto quiere decir que si montas un gran angular como de 17 o 14 mm, obtendrás un sucio efecto de viñetas a los lados del encuadre. Afortunadamente, es posible minimizarlo mediante un adaptador de gran angular sobre la ventana del flash (que suele incluirse con muchos cabezales zoom de flash). Con teleobjetivos fuera de rango, el flash no dispondrá de potencia suficiente para alcanzar al sujeto. Si sigues necesitando un flash al utilizar objetivos de distancia focal larga para fotografías de, por ejemplo, vida salvaje, puedes comprar un ampliador de flash que se coloca sobre el cabezal del flash y te proporciona uno o dos puntos más de luz.
Rápido como un flash
Otro gran beneficio de los flashes externos es que tardan menos es volver a cargarse. Las unidades integradas pueden tardar varios segundos en cargarse y hasta 20 en recargarse, mientras que un flash externo decente puede tardar menos de un segundo. Y lo que es más, los flashes profesionales ofrecen flash continuo y de alta velocidad, pero tienen sus desventajas: los niveles de salida pueden ser erróneos y las unidades necesitan una cantidad de tiempo considerable para enfriarse y recargarse. Por ejemplo, después de realizar 15 disparos a la máxima potencia y a una velocidad de seis fotogramas por segundo, el Nikon SB-800 necesita por lo menos diez minutos para recuperarse. Si tienes la suerte de disponer de uno de los flashes profesionales último modelo, seguro que dispone de un modo de sincronización de alta velocidad. Es muy útil cuando necesitas sincronización diurna para un retrato, pero has de utilizar una gran apertura para desenfocar el fondo.
El flash de repetición o “estroboscópico” es otra función de los modelos profesionales que seguro que apreciarán los usuarios más creativos. En este caso, el flash se dispara repetidamente durante una única exposición para crear efectos estroboscópicos multiexposición. El flash estroboscópico consigue sorprendentes fotos de acción que sacan a la luz momentos demasiado breves para que el ojo humano los detecte. Aplicar geles de colores a la ventana del flash es otra forma de ampliar el espectro creativo de tu flash.
Es tan fácil
Quizá lo mejor de todo en los sistemas modernos de flash es su gran precisión y facilidad de uso, gracias a la tecnología de medición de flash TTL que se utiliza para calcular la dosis de flash precisa que se necesita entre el sujeto y la luz ambiente. Lo que ocurre, básicamente, es que el flash dispara una serie de pre-flashes imperceptibles hacia el sujeto enfocado antes del disparo principal. Después, la cámara mide la iluminación reflejada por el sujeto, calcula la exposición requerida y envía estos datos de vuelta a la cabeza del flash.
Un flash que se comunica directamente con el sistema de medición de la cámara se conoce como flash ‘dedicado’. Lo único malo de este tipo es que pueden obtener datos erróneos de la misma forma que tu medidor de luz. Los sujetos con predominancia de luz o sombra, retroiluminación o con alto contraste darán problemas a los sistemas de flash TTL. También es posible que te interese alterar la medición del flash con propósitos artísticos.
Pero no te preocupes ya que el mes próximo se explorarán una gran variedad de formas de compensar los errores de tu flash así como la manera de tomar control manual para exposiciones creativas. También cómo mejorar la calidad de la luz que tu flash emite y cómo crear iluminaciones más suaves y naturales.